Hay temas prohibidos, esos temas que siempre van a generar cierta polémica y discusiones acaloradas con tus amigos, entre ellos, temas de religión, fútbol, política y destino -hay muchos otros.- ¿Qué sucede con ellos? ¿Por qué nos produce cierta incomodidad o ganas de defender nuestra postura? Estos tópicos son parte de nuestras creencias y las creencias son aquellas ideas que consideramos como verdades, principios por los cuales nos regimos y nos permiten establecer normas -pautas de comportamiento.- Por eso, cuando alguien opina o argumenta cosas negativas sobre éstas, nuestra primera reacción es ponernos a la defensiva, es la reacción natural, dudaría de quien no tuviera este primer impulso -si su prudencia le hace cambiar de tema, se entiende, pero a quien le de igual, me asusta.-
La semana pasada andaba en un congreso, donde un ponente hablaba sobre el fenómeno de spotización política que vive el país debido a las próximas elecciones que viviremos. Se discutía, más bien, se argumentaba el por qué es necesaria una reforma que regule dicho fenómeno. Les cuento. En México, por estas fechas, podemos ver spots de televisión en cantidades increíbles, uno tras otro; mientras estás intentando digerir uno donde Místico, gran personaje mexicano que seguramente sabe mucho de política dada su larga trayectoria como luchador, te dice que votará por el partido en el poder para ayudar al Presidente en su lucha contra el narcotráfico -seguramente él forma parte de la estrategia y les aplica la quebradora a los malos narcotraficantes que les venden droga a los inofensivos jóvenes que no saben lo que hacen-, mientras, zaz, ya tienes otro spot con una famosa -y buenota, según mis amigos- actriz que también es una experta en política, diciendo lo importante que es X partido para que apruebe leyes que permitan el cuidado de medio ambiente y les nos den vales canjeables por medicinas y cursos de computación e inglés -¨¡ella toda una ecologista!, su ropa, de exclusivas marcas, seguramente no son de materiales sintéticos, que se hicieron en países donde para nada se explota a las personas, donde seguro, tienen políticas estrictas de cuidado del medio y claro, su preparación y formación, le permiten emitir opiniones tan acertadas sobre paternalismo mexicano que tanto daño ha hecho a México, sobre la carga que representarían esas medidas para el Estado y lo que es populismo o no- Así, la política en mi país se ha convertido en un verdadero circo, donde además, hay otros spots, donde se atacan unos a otros, donde se llaman grillos, ineptos..., si pudieran se agarrarían a golpes por defender sus colores partidistas. Que alguien me explique, ¿dónde está su plataforma política?, ¿dónde sus propuestas para solucionar la crisis actual, el desempleo, la dependencia de los excedentes petroleros, el rezago educativo, la inseguridad, las masacres en el norte del país para controlar el narcotráfico, entre muchísimos otros problemas que aquejan a nuestro país?
Me pareció absurda la discusión de si era o no necesaria una reforma, ¿qué otra prueba necesitan?, ¿que ahora sí se agarren a golpes entre candidatos?, ¿que caigan más bajo aún?, ¿que salga Chabelo -amigo de todos los niños- diciéndonos que votemos por X partido? Porque, además, la discusión no terminaba en la regulación en cuanto a cantidad, se hablaba también de contenidos, diciéndose que un spot no es negativo, que lo negativo son las interpretaciones que les da la sociedad, que es "subjetivo". Sí claro, ¿dónde queda la intencionalidad del discurso? -Habermas se revolcaría en su tumba, pero aún vive y mejor que ni escuche sus peroratas-. ¿Cómo hablas de eso en una sociedad con características culturales como la nuestra, donde el Místico, el Chelis, Maite Perroni, Raúl Araiza nos incitan a votar? Son personajes populares, que la gente sigue, que para nada tienen conocimientos de política, de leyes, de economía... Y lo peor es que las personas los siguen, les creen. Es terrible que se utilicen estas estrategias y lo más terrible es que funcionen, ahí es donde entra esa frase de: cada país tiene el gobierno que merece. Supongo que algo de cierto hay en eso, pero que además, aquellos que deberían ayudar a que esto cambie, son los primeros en voltear a su favor dichas carencias para ganar, para quedarse en el poder. ¿Quién es peor? ¿Saberlo y utilizarlo? ¿Ignorarlo y no darse cuenta del sucio juego?

Y por todo esto y muchas cosas más -como diría la canción- ven a ANULAR TU VOTO estas elecciones. La mayoría nos quedamos en casa, no participando en esta farsa; el anular el voto permitirá conocer cuántos estamos molestos, inconformes con el espectáculo que montan los políticos; que queremos bases, propuestas y no actores, futbolistas o luchadores hablándonos de sus ofertas, como mercado en barata. ¡Exijamos! Debemos ganarnos otros políticos, hacerles entender que deben servirnos, cuidar los intereses y recursos públicos, pues para eso están. No agachemos la cabeza ni nos sintamos intimidados por un diputado, un senador o un gober precioso. Si están ahí es para servir y legislar a nuestro favor, son funcionarios públicos, no deberían tener el poder que actualmente tienen, no deberíamos permitirles sus bajezas y malos manejos. La acción ciudadana es lo único que realmente puede hacer algo por el país en estos momentos, al menos yo no confío en ninguno de los partidos que actualmente hacen propaganda en medios, ¿tú sí?