martes, 23 de junio de 2009

Oceano Mare, Baricco.

"De noche. Posada Alamyer. Habitación del primer piso, al fondo del pasillo. Escritorio, lámpara de petróleo, silencio. Una bata gris con Bartleboom dentro. Dos zapatillas grises con sus pies dentro. Hoja blanca sobre el escritorio, pluma y tintero. Bartleboom escribe. Escribe.

Mi adorada:

Ya he llegado al mar. Os ahorro las fatigas y miserias del viaje:lo que cuenta es que ahora estoy aquí. La posada es acogedora: sencilla pero acogedora. Está en la cima de una pequeña colina, justo delante de la playa. Por la noche se levanta la marea y el agua llega casi hasta debajo de mi ventana. Es como estar en un barco. Os gustaría.

Yo jamás he estado en un barco.

Mañana empezaré mis estudios. El sitio me parece ideal. No se me oculta la dificultad de la empresa, pero vos sabéis -vos únicamente en el mundo- lo decidido que estoy a llevar a cabo la obra que tuve la ambición de concebir y emprender en un feliz día de hace doce años. Me serviría de consuelo imaginaros con salud y con alegría de espíritu.

En efecto, nunca lo había pensado antes, pero la verdad es que jamás he estado en un barco.

En la soledad de este lugar apartado del mundo, me acompaña la certeza de que no queréis, en la lejanía, abandonar el recuerdo de quien os ama y siempre será vuestro.

Ismael A. Ismael Bartleboom.

Deja la pluma, dobla la hoja, la mete en un sobre. Se levanta, coge de su baúl una caja de caoba, levanta la tapa, deja caer la carta en su interior, abierta y sin señas. En la caja hay centenares de sobres iguales. Abiertos y sin señas.

Bartleboom tiene treinta y ocho años. Él cree que en alguna parte, por el mundo, encontrará algún día a una mujer que, desde siempre, es su mujer. De vez en cuando lamenta que el destino se obstine en hacerle esperar con obstinación tan descortés, pero con el tiempo ha aprendido a pensar en el asunto con gran serenidad. Casi cada día, desde hace ya años, toma la pluma y le escribe. No tiene nombre y no tiene señas para poner en los sobres, pero tiene una vida que contar. Y ¿a quién sino a ella? Él cree que cuando se encuentren será hermoso depositar en su regazo una caja de caoba repleta de cartas y decirle

- Te esperaba.

Ella abrirá la caja lentamente, cuando quiera, leerá las cartas una a una y retrocediendo por un kilómetro hilo de tinta azul recobrará los años -los días, los instantes- que ese hombre, incluso antes de conocerla, ya le había regalado. O tal vez, más sencillamente, volcará la caja y, atónita ante aquella divertida nevada de cartas, sonreirá diciéndole a ese hombre

-Tú estás loco.

Y lo amará para siempre."


Alesandro Baricco, 1999, Océano Mar, Anagrama. Barcelona. (Págs.23 y 24)
Me gustan sus pausas.

martes, 9 de junio de 2009

Con los ojos llenos de colores: la India.

Viajar es una de mis pasiones: recorrer, andar, oler, sentir, ver otros lugares y personas; de pequeña me imaginaba con mochila al hombro y unos boletos en la mano. No lo hago tanto como quisiera, pero es mi motivación para -según yo- ahorrar. Cuando voy caminando y encuentro un aparador con algo que llame mi atención, pienso: "este puente, estas vacaciones debo vagar." Así logro controlar mis impulsos cumpulsivo-compradores -no siempre les gano.-

Hay lugares que quiero visitar acompañada y otros, sola. Acompañada significa compartir y ser flexible con muchas cosas. Sin embargo, cuando viajo sola no tengo un plan, a veces ni dinero suficiente, sólo sé a dónde llegaré, luego dejo que todo fluya, que las cosas se vayan dando. A lo mucho llevo una lista de posibles lugares que me gustaría conocer, pero de ahí en fuera, la improvisación es lo mío. Debo decir que esos recorridos me han dejado grandes amigos y varias experiencias gratas -gente chida, lugares mágicos, paisajes que te quitan el aliento- y otras no tanto, al menos en el momento -quedarte sin dinero, perderte, accidentes, robos, caídas...- Al final, regresas con menos equipaje, en banca rota pero con los ojos llenos de colores.

Toda esta explicación para hablarles del lugar que ahora me quita el aliento, el sueño y me ayuda voltear a otro lugar cuando paso frente a un aparador. Hay un libro que un día encontré en un bazar y lleva por título India, así nomás. Hace también algún tiempo, Alejandro Magno era uno de mis personajes favoritos -si digo que Alf, el de la serie gringa sigue siendo de mis personajes favoritos, seguro me abuchearán jeje- . Entonces, dicho libro se complementaba con lo que estaba leyendo sobre Magno, sobre todo, por su paso por esas tierras mágicas. Les describiría aquello que leí, pero mejor se los pongo, quizá de esta forma se entienda de dónde iniciaron mis ganas de pisar ese suelo:

" El encanto de la India.


Alejandro de Macedonia fue el más grande conquistador (...) Todo era suyo: Atenas, la dorada; las islas de Mármol del Mar Egeo; la fenicia Tiro; el misterioso Egipto y el gran desierto que se extiende más allá del Nilo; Babilonia, la de las fuertes murallas; todas las vastas tierras que rodean el desierto salado, en las que las ruinas humeantes de Persia imperial señalaban los lugares por donde habían pasado. Todo era suyo, incluso la estepa que señala el límite del mundo y las montañas coronadas de nieve por donde sale el sol. Sí, todo, excepto este país de Hind al que llamamos India, que se extiende por colinas pardas y caliginosas más allá de donde alcanza la vista hacia el este.

Por primera vez, Alejandro sintió los tormentos de la duda. Había salido a conquistar el mundo, pero aquí parecía no tener fin. ¿Dónde estaban los límites de la India? "Más allá, más allá..." le decían en las orillas de cada río y en lo alto de cada colina. Siempre más allá, hasta que sus tropas ya no quisieron ir más lejos. Habían hecho frente a las hordas de salvajes de Escitia, a los fieros jinetes de Bactriana y a los carros armados de guadañas del persa Darío. Ni los elefantes de guerra del rey Poro los habían acobardado. Pero este "más allá" que nunca terminaba y este mundo caluroso de hombres morenos vestidos de blanco que celebraban ritos misteriosos, como culto a dioses extraños, y que nada sabían del mundo mediterráneo, era algo a lo que no podía enfrentarse. Ni la discusión ni las amenazas harían cambiar sus pensamientos y, de este modo, Alejandro tuvo que volver atrás.

Pero el conquistador del mundo quería saber algo más sobre la India antes de dejarla. ¿Qué tan lejos había llegado realmente en su intento de alcanzar los límites del mundo? Se le habló de ciertos hombres sabios que vivían cerca, cuya sabiduría era famosa en toda la India. -Traédmelos- ordenó a uno de sus oficiales.

-Venid, Alejandro os quiere ver- ordenó el oficial.
-¿Por qué hemos de ir? - constestó el portavoz de los ascetas.

-Porque Alejandro, hijo de Zeus, lo ordena.

-Alejandro no es más hijo de Zeus que yo mismo. Ya que, si Zeus es Dios y los hombres son hijos de Dios, nosotros, como hombres, somos todos hijos de Zeus.

- Si venís, Alejandro no os hará daño. Os dará regalos.

-¿Qué puede dar vuestro Alejandro a hombres sabios? Todo lo que posee son riquezas terrenas y la verdadera sabiduría está más allá de las cosas terrenas.

Exasperado, el oficial dijo:

- ¡Si no venís en seguida, Alejandro os dará muerte!

Con una sonrisa, el hombre sabio contestó:

-Entonces, le daré gracias por libetar mi alma de su cárcel de carne.

Cuando regresó el oficial y contó todo esto al desasosegado conquistador, Alejandro comentó: -¡Qué país es éste!- y se volvió con tristeza para preparar la partida."

Fairservis, W. (1964) India.

Y como dije, esas ganas iniciaron ahí, pero entre más leo sobre estas tierras, mis ganas de pisarlas crecen y crecen. En la India la vida no es costosa -eso me ha contado Valentín que anda por allá-, lo caro es llegar. Espero un día poder ir a ese país, entre tanto, seguiré recorriendo el mio.

Saludos.

Ah! Las fotos son de mi cuate Vale, el chico de lentes de la primera foto, está en Universidad de Nalanda, la Estupa de Sariputra de fondo. La segunda foto la tomó en el monasterio Sri Lankes, en una sesión de meditación por la mañana.

jueves, 4 de junio de 2009

INVITACIÓN: ANULA TU VOTO

Hay temas prohibidos, esos temas que siempre van a generar cierta polémica y discusiones acaloradas con tus amigos, entre ellos, temas de religión, fútbol, política y destino -hay muchos otros.- ¿Qué sucede con ellos? ¿Por qué nos produce cierta incomodidad o ganas de defender nuestra postura? Estos tópicos son parte de nuestras creencias y las creencias son aquellas ideas que consideramos como verdades, principios por los cuales nos regimos y nos permiten establecer normas -pautas de comportamiento.- Por eso, cuando alguien opina o argumenta cosas negativas sobre éstas, nuestra primera reacción es ponernos a la defensiva, es la reacción natural, dudaría de quien no tuviera este primer impulso -si su prudencia le hace cambiar de tema, se entiende, pero a quien le de igual, me asusta.-


La semana pasada andaba en un congreso, donde un ponente hablaba sobre el fenómeno de spotización política que vive el país debido a las próximas elecciones que viviremos. Se discutía, más bien, se argumentaba el por qué es necesaria una reforma que regule dicho fenómeno. Les cuento. En México, por estas fechas, podemos ver spots de televisión en cantidades increíbles, uno tras otro; mientras estás intentando digerir uno donde Místico, gran personaje mexicano que seguramente sabe mucho de política dada su larga trayectoria como luchador, te dice que votará por el partido en el poder para ayudar al Presidente en su lucha contra el narcotráfico -seguramente él forma parte de la estrategia y les aplica la quebradora a los malos narcotraficantes que les venden droga a los inofensivos jóvenes que no saben lo que hacen-, mientras, zaz, ya tienes otro spot con una famosa -y buenota, según mis amigos- actriz que también es una experta en política, diciendo lo importante que es X partido para que apruebe leyes que permitan el cuidado de medio ambiente y les nos den vales canjeables por medicinas y cursos de computación e inglés -¨¡ella toda una ecologista!, su ropa, de exclusivas marcas, seguramente no son de materiales sintéticos, que se hicieron en países donde para nada se explota a las personas, donde seguro, tienen políticas estrictas de cuidado del medio y claro, su preparación y formación, le permiten emitir opiniones tan acertadas sobre paternalismo mexicano que tanto daño ha hecho a México, sobre la carga que representarían esas medidas para el Estado y lo que es populismo o no- Así, la política en mi país se ha convertido en un verdadero circo, donde además, hay otros spots, donde se atacan unos a otros, donde se llaman grillos, ineptos..., si pudieran se agarrarían a golpes por defender sus colores partidistas. Que alguien me explique, ¿dónde está su plataforma política?, ¿dónde sus propuestas para solucionar la crisis actual, el desempleo, la dependencia de los excedentes petroleros, el rezago educativo, la inseguridad, las masacres en el norte del país para controlar el narcotráfico, entre muchísimos otros problemas que aquejan a nuestro país?


Me pareció absurda la discusión de si era o no necesaria una reforma, ¿qué otra prueba necesitan?, ¿que ahora sí se agarren a golpes entre candidatos?, ¿que caigan más bajo aún?, ¿que salga Chabelo -amigo de todos los niños- diciéndonos que votemos por X partido? Porque, además, la discusión no terminaba en la regulación en cuanto a cantidad, se hablaba también de contenidos, diciéndose que un spot no es negativo, que lo negativo son las interpretaciones que les da la sociedad, que es "subjetivo". Sí claro, ¿dónde queda la intencionalidad del discurso? -Habermas se revolcaría en su tumba, pero aún vive y mejor que ni escuche sus peroratas-. ¿Cómo hablas de eso en una sociedad con características culturales como la nuestra, donde el Místico, el Chelis, Maite Perroni, Raúl Araiza nos incitan a votar? Son personajes populares, que la gente sigue, que para nada tienen conocimientos de política, de leyes, de economía... Y lo peor es que las personas los siguen, les creen. Es terrible que se utilicen estas estrategias y lo más terrible es que funcionen, ahí es donde entra esa frase de: cada país tiene el gobierno que merece. Supongo que algo de cierto hay en eso, pero que además, aquellos que deberían ayudar a que esto cambie, son los primeros en voltear a su favor dichas carencias para ganar, para quedarse en el poder. ¿Quién es peor? ¿Saberlo y utilizarlo? ¿Ignorarlo y no darse cuenta del sucio juego?


Y por todo esto y muchas cosas más -como diría la canción- ven a ANULAR TU VOTO estas elecciones. La mayoría nos quedamos en casa, no participando en esta farsa; el anular el voto permitirá conocer cuántos estamos molestos, inconformes con el espectáculo que montan los políticos; que queremos bases, propuestas y no actores, futbolistas o luchadores hablándonos de sus ofertas, como mercado en barata. ¡Exijamos! Debemos ganarnos otros políticos, hacerles entender que deben servirnos, cuidar los intereses y recursos públicos, pues para eso están. No agachemos la cabeza ni nos sintamos intimidados por un diputado, un senador o un gober precioso. Si están ahí es para servir y legislar a nuestro favor, son funcionarios públicos, no deberían tener el poder que actualmente tienen, no deberíamos permitirles sus bajezas y malos manejos. La acción ciudadana es lo único que realmente puede hacer algo por el país en estos momentos, al menos yo no confío en ninguno de los partidos que actualmente hacen propaganda en medios, ¿tú sí?

martes, 2 de junio de 2009

Las bromas del inconsciente

¿Se han dado cuenta de que todos tienen manías? Son esas pequeñas cosas que hacemos sin ningún sentido ni explicación, sólo están ahí. Quizá tengan un origen, pero como se rigen por repetición, uno se olvida de dónde las ha sacado. Mi papá, cuando está distraído y “se nos va” –se pierde en sus pensamientos- empieza a tocarse su oreja derecha, no sé por qué, pero siempre es la derecha, se queda viendo un punto fijo y se rasca su lóbulo hasta que le duele, supongo, pues lo deja de hacer y vuelve a poner atención a lo que acontece a su alrededor. Mi mamá ha cesado sus esfuerzos para que deje de hacerlo. Uno de mis sobrinos –de poco más de un año de edad- hace un gesto con la nariz, arrugándola, como si intentara moverla, como cuando algo no te gusta, muy exageradamente y rápido, como si tuviera una mosca en la nariz, lo vean o no. He intentado descubrir si lo hace en algún momento específico, pero no, las manías son caprichosas. Quizá sea nuestro inconsciente, que cuando nuestro consciente está “ido”, nos hace bromas –jajaja-.

Según lo que investigué –ajá, otra manía- la palabra etimológicamente viene de locura y se define como una costumbre extraña –nada común- obsesiva y poco adecuada. Así, las manías van desde lo más simple – como rascarse o morderse las uñas-, hasta las más complicadas –como no pisar las rayas del suelo cuando se camina y hay que hacer circo, maroma y teatro para evitarlas o ir hablando solos por la calle-. Esas serían las clásicas, pero están las otras, las que verdaderamente son un enigma y motivo de mucha burla y risa. Haré una lista de las manías de algunos amigos y conocidos –sin nombre, para no ventanearlos-.

  • Comerme sólo el migajón del pan.

  • Morder las gomas de los lápices, saben bien.

  • Meter mi mano en mi entrepierna, no me doy cuenta como llega ahí –eso podría tener una connotación psicológica-

  • Morder los huesos del pollo hasta hacerlos trizas.

  • Reírme como psicópata

  • Perderme, especialmente en islas de 5 calles.

  • Hablar de mis problemas con extraños.
Y bueno, esto salió porque ayer me descubrí otra manía. En la mañana, camino al trabajo, venía como de costumbre, hablando sola o tarareando alguna canción, de pronto comencé a contar todos los carros azules, hasta que vi uno que era como verdoso, bueno, parecía un tipo de azul, entonces inicié una discusión conmigo misma de si ese carro entraba o no en la categoría, si sería o no el número 16 en mi lista. En ese momento me di cuenta de que no era la primera vez que hacía algo así, suelo contar cosas mientras camino o mientras voy en un camión, lo que no sé es qué lo detona. Recordé que una vez estuve contando a todos los señores con estómagos prominentes que veía.

¿Y la tuya?

viernes, 22 de mayo de 2009

ELENA GARRO: Los Recuerdos del Porvenir.

Cuando se pregunta por escritoras poblanas, se tiene como referente obligado a Ángeles Mastreta, específicamente con Arráncame la Vida y su recientemente aparición en la pantalla grande. No tengo nada en contra de la escritora, más debo confesar que su obra no es de mi agrado. Sin embargo, también podríamos mencionar a Elena Garro.

Durante mis años preparatorianos, tenía un profesor de literatura que ya había tenido oportunidad de conocer en secundaria y desde entonces viví enamorada de él, de su voz suave, de su serenidad, pero sobre todo, enamorada de su amor por los libros, por eso, encontrármelo nuevamente en mi último año de prepa fue increíble. Ahora que lo pienso no era guapo, ni alto, ni delgado, ni de cabello crespo. Su apariencia era demasiado sobria, sencilla, sus lentes de fondo de botella, sus suéteres de nerd... pero eso sí, tenía una mirada penetrante. Me gustaba leer, pero nunca hablaba al respecto, hasta entonces. Quería impresionarlo, hacerle ver que teníamos cosas en común. Leí -más bien intentaba leer- todo lo que él mencionaba en la clase "necesario para comprender la identidad mexicana". Casi siempre eran escritores y como yo estaba en mi etapa de feminista incomprendida -entiéndanme, cosas de la edad-, hablé con él sobre lo que en esos momento llamé "el machismo imperante en la literatura". Él sólo sonreía a medias y me contestaba con esa voz que me envolvía; supongo que mis comentarios le parecían ingenuidades de una joven inquieta.

Fue así que conocí a Elena Garro -entre otras escritoras a las que también admiro -. Lo que leí de ella me agradó mucho, pero como sabía que había sido esposa de Paz y nuevamente por ese feminismo mal comprendido, me puse a investigar sobre su vida, pues quería saber qué tanto había influido él en sus textos, además, pensé que "debía ser horrible que te reconocieran por ser su esposa únicamente". Lo que encontré sobre ella me mostró a una mujer fuerte, inteligente; una lectora compulsiva desde niña, con una imaginación tremenda... Quedé prendada de sus textos. Hablaban de su obra catalogándola dentro del realismo mágico, cosa que no entendí realmente -no me mal entiendan, ahora tampoco entiendo de esas cosas-.

Ayer, por el blog de un amigo que andaba decidiendo cómo llamaría a su primogénito, recordé a Garro y su obra Mi hermanita Magdalena, donde se habla de cómo los nombres nos marcan, nos dan identidad y -sea cuál sea su opinión-, nos dan destino. No tengo a la mano el libro, pero sí el de "Los Recuerdos del Porvenir", por lo que les dejo unos pequeños fragmentos. Que los disfruten:

"Aquí estoy, sentado sobre esta piedra aparente. Sólo mi memoria sabe lo que encierra. La veo y me recuerdo, y como el agua va al agua, así yo, melancólico, vengo a encontrarme en su imagen cubierta por el polvo, rodeada por las hierbas, encerrada en sí misma y condenada a la memoria y a su variado espejo. La veo, me veo y me transfiguro en multitud de colores y de tiempos. Estoy y estuve en muchos ojos. Yo sólo soy memoria y la memoria que de mí se tenga".


"En aquellos días Julia determinaba el destino de todos nosotros y la culpábamos de la menor de nuestras desdichas. Ella parecía ignorarnos, escondida en su belleza".


"Él sabía que el porvenir era un retroceder veloz hacia la muerte y la muerte el estado perfecto, el momento precioso en que el hombre recupera plenamente su otra memoria"


Saludos.

miércoles, 20 de mayo de 2009

Slava's snowshow: los payasos tristes

Primer acto: payaso con unacuerda en el cuello. ¿Un payaso suicida? Expectativa. Después de eso, fueron casi dos horas de risas, ternura y magia.

Te llevan por las estaciones del año, te envuelven con escenarios surrealistas: una cama que se convierte en barco -y puedes ver el mar-, pelotas gigantes rebotando sobre los espectadores, una lluvia de burbujas, una telaraña enorme que nos envolvió a todos; te cubren de nieve, de agua, de humo; lunas, estrellas, planetas, luces, fantasmas, ángeles se hacen presentes. Todo eso con actuaciones sencillas, con movimientos lentos, sin utilizar palabra alguna, que le dan aún más, ese toque mágino. Los efectos son muy buenos, pero sin su capacidad de actuar, no tendrían el efecto que tiene en los espectadores.

Y no sólo lo visual es magnífico, también lo es la mezcla de música, lo que hace que tenga mayor impacto en los espectadores: una versión de "Más que nada" para escenas con movimiento y divertidas; "La Petite Fille de la Mer" utilizada para mi escena favorita: una despedida en la estación del tren (primera foto de esta entrada), simplemente emotiva, ¿quién no ha vivido una despedida y la hubiera querido así?; Blue Canary, cuando los payasos verdes molestosos bailan y tocan sus pequeños acordeones, gesticulando la canción; Camina Burana para un final estruendoso -una fiera tormenta de nieve que nos cubrió a todos con pequeños pedazos de papel-, entre otras canciones, que son las 10 favoritas de Polunin, el creador del show.



Y el objetivo se cumple. Mueven cosas dentro de ti que estaban olvidadas, te hacen recordar, pensar, reír como niña de 10 años: te hacen sentir, en pocas palabras.

"Slava Polunin nació en un pequeño pueblo en Rusia, muy alejado de la gran ciudad. Su infancia transcurrió entre bosques, el campo y junto a un río. Vivió en un mundo de fantasía y le encantaba inventar cosas nuevas y crear historias. Construía casas de cuatro pisisos en los árboles y pueblos de nieve, organizaba fiestas muy divertidas para sus amigos. A través de la televisión y del cine, nació su amor por los grandes payasos y mimos. Su sueño era convertirse en un payaso. Su pasión era tan grande que a los 17 años se fue a Leningrado a estudiar junto a otro mimos y así fue que comenzó su larga gúsqueda para recuperar y reestablecer el arte y oficio del verdadero payaso".

RECOMENDADO
Saludos.

jueves, 5 de marzo de 2009

No te salves, MARIO BENEDETTI.


No te quedes inmóvil, al borde del camino, no congeles el júbilo, no quieras con desgana, no te salves ahora, ni nunca.

No te salves, no te llenes de calma, no reserves del mundo, sólo un rincón tranquilo, no dejes caer los párpados, pesados como juicios, no te quedes sin labios, no te duermas sin sueño, no te juzgues sin tiempo.

Pero si pese a todo, no puedes evitarlo y congelas el júbilo, y quieres con desgana, y te salvas ahora, y te llenas de calma y reservas del mundo, sólo un rincón tranquilo, y dejas caer los párpados, pesados como juicios y te secas sin labios, y te duermes sin sueño, y te piensas sin sangre, y te juzgas sin tiempo, y te quedas inmóvil , al borde del camino y te salvas...entonces, no te quedes conmigo.



Esta entrada se creó en marzo de este año.
Benedetti ha muerto: descanse en paz y gracias por el fuego. (Mayo, 2009)

miércoles, 18 de febrero de 2009

Y POR SER EL MES DEL AMOR...


Il n'y a pas d'amour heureux

Rien n'est jamais acquis à l'homme Ni sa force. Ni sa faiblesse ni son coeur Et quand il croit Ouvrir ses bras son ombre est celle d'une croix. Et quand il croit serrer son bonheur il le broie. Sa vie est un étrange et douloureux divorce. Il n'y a pas d'amour heureux.

Sa vie Elle ressemble à ces soldats sans armes. Qu'on avait habillés pour un autre destin. A quoi peut leur servir de se lever matin. Eux qu'on retrouve au soir désoeuvrés incertains. Dites ces mots Ma vie Et retenez vos larmes. Il n'y a pas d'amour heureux.
Mon bel amour mon cher amour ma déchirure. Je te porte dans moi comme un oiseau blessé. Et ceux-là sans savoir nous regardent passer. Répétant après moi les mots que j'ai tresses. Et qui pour tes grands yeux tout aussitôt moururent. Il n'y a pas d'amour heureux.

Le temps d'apprendre à vivre il est déjà trop tard. Que pleurent dans la nuit nos coeurs à l'unisson. Ce qu'il faut de malheur pour la moindre chanson. Ce qu'il faut de regrets pour payer un frisson. Ce qu'il faut de sanglots pour un air de guitare. Il n'y a pas d'amour heureux


Il n'y a pas d'amour qui ne soit à douleur. Il n'y a pas d'amour dont on ne soit meurtri. Il n'y a pas d'amour dont on ne soit flétri. Et pas plus que de toi l'amour de la patrie. Il n'y a pas d'amour qui ne vive de pleurs. Il n'y a pas d'amour heureux. Mais c'est notre amour à tous les deux.

No hay amor feliz

El hombre nada adquiere jamás, ni su ternura, ni su amor ni su fuerza. Y cuando abre los brazos, la sombra que proyecta es una cruz oscura. Y si abraza su dicha, la destroza en edazos, su vida es una extraña y espantable locura. No hay ningún amor feliz

Su vida se parece a un inerme soldado, que para otra estrategia ha sido preparado. Que madruga y de noche sufre de hambre y de sed. Y que en la tarde tiembla deshecho y desarmado. Decid «mi pobre vida» y el llanto contened. No hay ningún amor feliz

Mi bello amor, mi dulce amor, mi amor perdido. Dentro de mí te llevo, como un pájaro yerto. Y aquellos que de lejos nos vieron no han sabido. Que mis propios poemas tras de mí han repetido. Y que ya por tus ojos varias veces han muerto. No hay ningún amor feliz

El tiempo de aprender a vivir ya ha pasado. Que lloren en la noche nuestros dos corazones. Por el dolor que esconde, cada recuerdo amado. Las tragedias que nutren el éxtasis soñado. Los sollozos que impregnan las menores canciones. No hay ningún amor feliz .

No hay amor que no aflija al par que desespera. No hay amor que no se halle mezclado a su dolor. No hay amor que no espante. No hay amor que no hiera. No hay amor que no viva de lágrimas y espera. Y el amor de la patria lo mismo que tu amor. No hay ningún amor feliz.

Pero este es nuestro amor.

Louis Aragon

COMUNICACIÓN Y DIFERENCIA DE GÉNERO


"Los niños tienden a jugar afuera, en grupos grandes que están estructurados en jerarquías. Sus grupos tienen un líder que les dice a los demás qué deben hacer y cómo hacerlo; y ese líder se resiste a hacer lo que los demás niños proponen. Es dando órdenes y haciendo que sean cumplidas que se negocia ese alto estatus. Otra manera en que los niños alcanzan un estatus es convirtiéndose en el centro de atención al narrar cuentos y contar chistes, al igual que desviando la atención o desafiando y burlándose de los relatos y chistes de los demás. Los juegos de niños tienen ganadores y perdedores y sistemas elaborados de reglas que frecuentemente son tema de discusiones. Finalmente, los niños a menudo presumen su habilidad y discuten sobre quién es el mejor en diferentes áreas.

Las niñas, por otro lado, juegan en grupos pequeños o en parejas; el centro de la vida social de una niña es su mejor amiga. Dentro del grupo, la intimidad es la clave de todo. La diferenciación es medida por la cercanía relativa. En sus juegos más frecuentes, como saltar a la cuerda o jugar "avión", a todas les toca un turno. La mayoría de sus actividades (como jugar "a la casita") no involucran ganadores o perdedores. Aunque algunas niñas ciertamente son más hábiles que otras, no se espera que presuman o que demuestren que son mejores que las demás. Las niñas no dan órdenes, ellas expresan sus preferencias como sugerencias, y éstas generalmente son aceptadas. Mientras que los niños dicen: "¡Dame eso!" y "¡Vete de aquí!", las niñas dicen: " Vamos a hacer esto", y "¿Qué tal si hacemos
esto?" Cualquier otra actitud es considerada como agresiva. Ellas no buscan arrebatar el centro de atención -no desean ser el centro de atención- así que no se retan unas a otras de manera directa. La mayor parte del tiempo sencillamente se sientan juntas a conversar. Las niñas no acostumbran luchar por un estatus de manera obvia; ellas están más preocupadas por agradar a los demás.

Estas diferencias influyen notoriamente en la edad adulta. Cuando los hombres y mujeres platican sus problemas, cada uno espera una respuesta diferente. El enfoque de los hombres es buscar lidiar con los sentimientos de manera indirecta, atacando la causa. Las mujeres, esperando que sus sentimientos sean apoyados, malentienden el enfoque de los hombres y siente que están siendo atacadas por ellos.

Mientras que los hombres buscan un estatus (política, puestos de poder), las mujeres buscan una conexión. Otro ejemplo es cuando un hombre y una mujer se encontraban junto a un módulo de información en un enorme complejo de módulos y aparadores. El hombre le dijo a la mujer: "Tú pide las direcciónes. Yo no quiero preguntar". La mujer se enfadó. Puesto que pedir direcciones no la harían sentir incómoda, sino porque no entendía por qué él se rehusaba a hacerlo. Para el hombre, sin embargo, pedir información envía un mensaje de claro de inferioridad. Si para ellos las relaciones son inherentemente jerárquicas, entonces el que tiene más información sabe más y es más competente. Desde un punto de vista maculino, la búsqueda de información implica sacrificio de la parte esencial de la independencia personal."

Tomado de: Napier, R. y Gershenfeld, M. (2006), Groups. Theory and Experience.5ta. Edición. Ed. Trillas. Pág. 26-27