



Desperté de un ensueño. Abrí lenta y pesadamente los ojos como quien se resiste a mirar lo que hay dentro de su tan grata irrealidad. Un mundo que se mueve, cambiante, irregular. Donde hay seres que piensan, sienten y viven. Con su pedazo de tierra, de aire, de espacio. Aquí donde lo posible se encuentra con sus limitaciones: lo imposible. Aquí donde hay un pasado pues la línea de la vida corre con “sentido”. El orden, aquí, es que cada cosa ocupe el lugar que le corresponde. Donde la locura se paga por osar soñar demasiado. Donde se condena sin ser juzgados y donde se mata sin haber vivido. Pero aquí también hay realidades hermosas. Hay algo invisible que llena de misterio esta singular realidad. Dentro de nosotros lo sentimos y da razón a los actos. Eso que Dios sopló para dar vida a Adán…
Ya está el nuevo disco de Bebe y ya lo escuché jeje. Vuelve más directa; sus letras más fuertes, a lo que viene. Hasta el título lo dice: Y punto. Suena a despedida, a regreso, a ciclos cerrados y a ganas de probar cosas nuevas, a decisiones tomadas. También es un disco donde el sexo es tema. Hay más ritmo, se nota el trabajo. ¿Qué más puedo decir?, lo acabo de escuchar -debo digerirlo-, aquí les dejo unos pedazos de las letras:
Pa mi casa: “Hay que mirar pa dentro si el río va muy seco, que debajo de la tierra viaja un océano (…) Quiero volver a cerrar los ojos y ver lo que yo quiero, que no tengo miedo a que pase el tiempo, si no a que pase y se lleve los recuerdos. En silencio, en silencio está lo que más quise, lo que más quiero (…) que cada día que pasa sigo echándote de menos, que vaya a donde vaya aún te huelo…”
Nostaré: “y no sé si quiero irme o me quiero quedar, lo que sé es que ya no quiero que me duela más, así que nostaré, la prósima vez, nostaré (…) aunque preferiría desayunar tu piel si no fuera porque te asusta (…) ahora no me quejo, yo lo consentí, insistí en quererte…”
Cuanto + me sujetas: “No sirvió de nada que llenaras el cántaro de miel, porque al llevarlo a mi boca, quedó convertida en amarga hiel (…) como una estrella perdida, vagué en tu universo y tuve sed y sin pensarlo dos veces, pusiste el océano a mis pies. Cuando más me sujetas, más miedo tengo de caer.”
Sin sentido: “…se va contigo sin sentir que me acompañas, recogiendo cosas del suelo, lo que otros no quisieron. Encuentro trozos de vida, trozos de cuento, trozos de plástico, lastas y recuerdos, trozos de trozos, trozos en cuerpo, cuerpos en trozos. ¡Ay cuerpo! ¡cuerpecito mío! qué cañita te he medito en estos años, que llevo de camino perdido. Que me has robao el corazón y lo has tirado a una alcantarilla (...) así que me voy, porque total, pa qué quedarme…”
Se fue: “Hay ojos que no encuentran lugares donde pararse a mirar, en cambio hay otros ojos que te quitan el vestido y se van(...) un río de agua fresca fue tu boca cuando la dejé entrar, en mi paladar (...) qué importa que ahora entre o salga, lo que me importa es el instante en que tus ojos se chocaron contra mi (…) y se va, se fue, no queda nada, no, sólo mis ganas y yo.”
No + llorá: “...he pasado tanto tiempo lamentando lo que no entendía, que ahora prefiero que me den las claras del día. Empieza mi viaje en la carretera, por fin camino sola en mi casita con ruedas (...) Recorro montañas, desiertos, ciudades entreras. Paro. Donde quiera, la música que llevo será mi compañera. Aprendí a escuchar la noche, no pienso enterrar mis dolores, pa que duelan menos voy a sacarlos de adentro, cerca del mar pa que se los lleve el viento (…) no sé cuándo volveré, no sé dónde llegaré, no sé qué me encontraré y no importa”
Escuece: “en verdad nunca te creía capaz de algunas cosas, estando yo tan cerca, tan cerca, creo que me has hecho trampa. Creo que ya no eres lo que yo anhelo (…) Desilusión me ha venido a ver, adiós a ti y a tus mentiras, desilusión me ha venido a ver. Escuece, escuece! pero mi casa se vuelve a construir aunque los tornados lo destrocen. Si sobreviví y si no aprendo, pero sin amargura..."
Dicen que la tonada de esta canción -me fui- es muy parecida a Wicked Game, en acústico -por la guitarra de fondo-, no lo sé... quizá, ¿alguien me dice?. Escuchen el disco, también está chida "la bicha".
Saludos.
Los cobardes siempre tienen la razón. Buscan culpables. Son víctimas.
-Ya debo irme a casa, él está por llegar y seguro me preguntará dónde andaba.

Lo pondré en mi cuarto, lo veré todo el tiempo y por las mañanas le diré: ¡Buenos días mi amor!
jajaja


Muchas gracias por el regalo, fue mi mejor regalo de cumpleaños.
Saludos.
“Y del cielo cayó un estrella. Grande, brillante. Dicen que la tiraron de tanto verla. En el firmamento ya no cabía. Se hizo pesada con tantos halagos y suspiros. La tierra se le hizo buen lugar. De aquí han sido sus más fervientes admiradores. Por ella suspiraron muchos pechos y juraron en su nombre eternos amores. La han bautizado con mil nombres, ha guiado por mares al hombre.
No, el sol nunca le gustó. Opacaba su brillo, la ocultaba mientras era de día en la tierra. Pero de noche, de noche se estiraba, crecía de gusto. Intentaba lucir al máximo. Se ponía sus mejores galas. Cuando la luna estaba llena, se colocaba junto a ella para que la vieran. Por eso vino, para estar más cerca. Allá arriba a veces se sentía sola. Allá arriba el frío se volvió insufrible. Allá arriba tenía miedo. Mas la tierra no es lugar para estrellas caídas.
Primero la vieron con asombro. Querían estar cerca de la que algún vez observaron maravillados; de cada rincón del planeta fueron. Sólo que la magia que la envolvía se perdió. En el día parecía una enorme roca. De noche su brillo se había marchitado, era, sólo, una gran lámpara. Su orgullo la sostenía, cuando al oscurecer, miraba en el firmamento su lugar vacío. Extrañó el frío, en la tierra hacia mucho calor. Extrañó su espacio, aquí le pusieron una valla en derredor para que no la tocaran. Extrañó su brillo, la atmósfera no le permitía resplandecer. Poco a poco fue quedando en el olvido. Ya no fue novedad. Los ojos de que antes la buscaban para hablarle, hoy miran al cielo en busca de otra estrella a quién contarle, desde lejos, los pesares que provocan aquellos que están cerca…”
Julio, 2001.